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lunes, 16 de marzo de 2009

En el break

Lejos una radio de clásicos pop, suenan los Rolling, es ese tema de una película de Vietnam o eso me parece. Me da ganas de dormir una siestita, siento los párpados pesados. Me imagino en una hamaca colgando entre dos árboles, más atrás esas casas de madera estilo casa de campo humilde yankee. Está nublado. Otro clásico, U2, One love. Me pregunto que hago acá, con gente que no conozco. Será demasiado tarde??? Esto era todo???

jueves, 12 de marzo de 2009

Welcome to my world. The real World.

12.18 del mediodía de un día cualquiera en un pueblo cualquiera, de esos que ustedes ya conocen. Mis ojos apenas se abren. Fue una linda noche, pensé. Comí con amigos y después cada uno a dormir. Nada extraño pero sí placentero. Miré tele hasta hartarme, hasta pensar por qué me empecino en seguir esas series que finalmente un día las sacarán de la cartelera del canal y entonces jamás conoceré su final. Pero me entretiene y ahí estoy acostada con el control en la mano, viendo esa serie que no quiero perderme. Tal vez me guste ese mundo de realismo mágico o fantástico que construyen donde siempre algo sale mal, pero termina bien. No sé. Pienso que es eso. Lo que miro, lo que escucho, lo que leo. Todo me transporta a un mundo paralelo y entonces vivo y sueño. Ese mundo parece tan real. Es real. Funciona dentro mío y yo, a veces gran estúpida y otras, gran escritora de guiones, me imagino y construyo ese mundo como si fuera verdadero. Y lo es. Está en mi. Pero claro, a veces me cuesta explicarle a él que me hace acordar mucho a Oliveira y entonces, sin más, me sumerjo en el papel de Maga. Otras me digo que no quiero que ella sea una Rebecca y que tarde (o temprano, ya no sé) se de cuenta de cómo son las cosas y de lo ilusa o ingenua que ha querido ser para no despertar y reventar su mundo de perfectos colores. Otras veces lloro demasiado, y tan cierto parece que me pongo a pensar en las instrucciones para llorar. Ni famas, eso no, pero ni cronopios. O si. Ya no sé. Pero ese mundo paralelo en el que vivo me resulta más perfecto en su imperfección y entonces tranquiliza. Y amo justo esos momentos en que mi mundo construído decide salir para que pueda volcarlo a un papel, o a un blog, para que entonces ustedes entiendan que están en mi mundo paralelo pero real. Si, están ahí. Siempre. A veces disfrazados, pero siempre. Y ahora yo acá se los presento.

martes, 24 de febrero de 2009

Viaje a las tierras del Caldén

Subo un poco nerviosa, a medida que pasan los minutos me acomodo, enseguida viene el azafato con la comida, la disfruto (tengo hambre). Me encanta el ananá y la cereza de la entrada.
Mi cabeza empieza a volar. Saco la lap, me tapo y empieza la peli. De vez en cuando miro el cielo por la ventanilla, lleno de estrellas, tengo ganas de compartirlo.
Después de un rato de peli, tengo sueño, apago todo y me inquieto pensando en que me deparará el destino mañana," todavía no sé que hacer con uno de los formularios"... me pongo ansiosa. "NO!!! ahora es momento de dormir", me digo. Me relajo y me desconecto del mundo... suena el cel!!! Vuelvo los ojos a las estrellas, y ahi recién empiezo a disfrutar del viaje. Tomo conciencia de la soledad y me hago compañia, mientras empiezo a pensar: "es bueno estar solo de vez en cuando", después de todo con quién voy a compartir mi vida, si o sí, es conmigo. Mejor me llevo bien.

domingo, 21 de diciembre de 2008

REALIDAD EXTREMA

Como por arte de magia sus ojos se cristalizaron y sus mejillas comenzaron a mojarse. Era tarde, estaba sola y su reflejo en la ventana le hacía notar lo que estaba sucediendo, revelándole a sus ojos lo que tal vez quería esconder.
Sus ideas comenzaron a recorrer la habitación de rincón a rincón. Algunas intentaban escapar por el ojo de la cerradura de una puerta que ni siquiera estaba cerrada; otras se apresuraban tanto por escapar que terminaban estrelladas contra una pared.
Las agujas del reloj se posaban como estatuas y la luz del velador la encandilaba tanto que ya no se reconocía en el reflejo. Un sillón amoldado a su cuerpo le incomodaba la vista pero la incitaba a sentarse nuevamente en él; rasgado, de cuero viejo, seguía siendo cómodo. Sin embargo, se sentó en el piso frío y finalmente se dejó vencer hasta quedar reposada sobre él. No era la primera vez que veía a los muebles de su habitación enormes e inalcansables, pero, ahora, alcanzar un almohadón de su cama hacía su brazo demasiado corto y alargaba la distancia como un chicle que juega entre dos dedos.
No deseaba levantarse pero tampoco observar el techo que de tan blanco se confundía con una nube gigante que nublaba su vista. De repente, una de sus ideas se estrelló en su cara y sus manos, acto reflejo, taparon sus ojos. Se mantuvo inmovil por unos segundos hasta que comenzó a entreabrir sus dedos mediante los que podía ver nuevamente el techo, menos claro pero más cercano. Sus manos se apoyaron lentamente en el piso e hicieron fuerza para que se sentara. Su vista se anclaba nuevamente en aquel sillón y sus piernas inconscientes se arrodillaron hasta llegar a erigirse y dejarla colocada otra vez frente a esa ventana. El reflejo de su rostro era más nítido pero no se quedó observándolo. Giró suavemente sin visualizar las ideas que seguían rondando por la habitación, se dirigió hacia la puerta y se perdió a través de ella.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Lluvia de Hadas

Noche.
Lluvia intensa de hadas.

Palabras vivientes, sonrisas desplegadas.
Estatuas vivientes que sólo se atreven a soñar en la noche.
Esa noche.

No te quedes en la sombra, quiero tomar luna con vos y que se estrellen mil estrellas en el cielo si dejo de mirarte.

Ojos, es lo único q se distingue en tu cara sombría.
Sal de ahí, la noche está deliciosa, sal de ahí a saborearla.
Y a nuestro alrededor mil árboles que marcan la melodía del viento. Suave susurro que eriza mi piel.

Sigo tirada viendo las estrellas, tomando luna. En ese preciso instante recuerdo que existe el "País de Nunca Jamás" ahí, justo en mis fantasías, justo en el lugar donde todas las certezas de reafirman o desvanecen como plástico derretido. Formas que se transforman.

Pero tú sigues ahí. Y ahora te mueves y aprietas los ojos y giras sobre tu eje.
Me das la mano. Giramos y abrimos los ojos. Es hermoso. La estrellas forman una especie de círculo plateado y pensamos que estamos bien cerca, en el espacio compartido por los dos.

Y de pronto caemos, el pasto húmedo nos devuelve a nuestras vidas, pero el olor a submarino dulce todavía nos envuelve.

Noche mágica. Me miras y reímos.
Noche.

Noche de lluvia de hadas.

jueves, 20 de noviembre de 2008

NO SEAS CIEGA...

Hay tantas miradas en este mundo, miradas pidiendo ayuda, miradas perdidas al infinito, miradas cómplices, miradas enamoradizas, miradas de comunión, miradas de enfrentamiento, miradas de autocompasión frente a un espejo, miradas de fuerte vida, miradas egoístas, miradas reflexivas, miradas ...
Supongo que cada una de esta miradas tiene una historia por decir o una historia por ocultar, dicen que "uno siempre tiene la misma cara, es un hecho que no se puede eludir" pero cómo cambia según nuestro sentir....
Esto me hace pensar en lo loco y tan cotidiano que es "ver"... Te veo, me ves? Te miro y puedo imaginar que pensás, si me mirás podés imaginar lo que pienso?
Aunque obvio que "ver" es algo no común, algunas veces es mejor "agudizar la mirada", no vaya a ser cosa que solamente te quedes en la apariencia, NO seas CIEGA...
Y vos sabés lo complicado que es la apariencia, se puede transformar en algo físico, en una imágen a mantener, en un ejemplo a dar, en tantas cosas... Yo sé que podés, como me dijo un amigo "agudiza tu ojo interior"...
Y yo que había pensado que eran mentiras lo del "tercer ojo"...

miércoles, 19 de noviembre de 2008

EXTRAÑA SENSACIÓN

Aunque el paisaje sea tan extraño,
creo haber estado aquí...

Esos arboles tienen contorno,
darme cuanta fue tan hermoso!

martes, 18 de noviembre de 2008

No more gold wishes

Se han acabado los deseos.
Algunos han quedado inconclusos, otros se han realizado.
He dejado de pensar en deseos.

Estoy aquí y ahora y tal vez sea ese mi mejor deseo realizado.
Mis deseos sólo continuaban engrosando una nebulosa tan dorada y brillante que enceguecía mis ojos y no los podía realmente ver ni alcanzar.
Se han acabado los deseos y no hay nada mejor que eso.

Una simple verdad, de encrucijada, de magia de retorcidos, y ahí me veo.
No pienses nada. Es una sonrisa y ya.

Aquí y ahora me ves riendo a carcajadas. Pero no pienses nada. No es falsedad, no es locura, no es verdad. Es una carcajada que intenta despertar.

Detesto que lo pienses, ya nos hemos cansado de eso.
Libérate al fin de los deseos, sólo así verás lo que hay alrededor y lo que tienes tú.
Me gustaría en verdad saberlo.

Y no permitiré ni un segundo que vuelvan. No permitiré que me duerman nuevamente, si aún así siempre puedo seguir soñando.

viernes, 14 de noviembre de 2008

UN POCO DE RACIONALIDAD

Muchas veces no entiendo a las personas que me dicen (en tono de insulto) "se racional".
Siempre me pregunto si ser racional es acercarse a la norma, a la normalidad, a la forma en que la mayoría de las personas piensan, actuan , etc. Entonces, dónde quedó la diferencia?
No todos tenemos que estar cortados con la misma tijera, no?

martes, 11 de noviembre de 2008

SONRISAS CÓMPLICES...CON EL FONDO BLANCO

Luna se miraba en el espejo. La luz del baño era tenue y sus párpados apenas abiertos dejaban entrar poca luz. Con sus manos se refregaba los ojos y el maquillaje de la noche anterior se corría hacia sus pómulos. Eran casi las dos de la tarde y su cabeza explotaba. Un bostezo profundo y largo hizo que apoye sus manos sobre el lavatorio para poder largar el aire. Frunciendo el ceño por el dolor de cabeza abre la canilla, un poco de agua fresca le haría bien, pensó. Con la cara lavada y fresca, se recoge el pelo hacia atrás con una colita, se coloca un poco de polvo en su cara y sale del baño. No era su costumbre bañarse los domingos.
Eran las tres de la tarde y Luna no hacía más que tomar agua, ya había vaciado una botella de un litro. Lo único que hacia es estar recostada en el sillón de la cocina de su casa haciendo zapping sin parar. No quería detenerse a pensar en la noche anterior, tal vez estaba harta de que todos los domingos sean iguales y decidió esta vez no pensar en nada. Hacía fuerza para poner su mente en blanco, le gustaba jugar a imaginar a los demás en colores, pero era domingo, suficientes colores tuvo la noche anterior entre daiquiris de frutilla, vodka con limón y fernet. Suficientes luces de colores por una noche. Pero su cabeza siempre le hacía una jugarreta, y ella estaba ahí, deteniendo el botón del control remoto en otra tonta película americana que siempre le decía que el amor es rosa, rosa chicle y rosa pegote. Cuando cayó en la cuenta cambió rápidamente de canal y entonces paró en uno deportivo, para ver fútbol, para hacer como los hombres, ver fútbol y no pensar en nada. Claro que ya a las cuatro de la tarde el celular comenzó a sonar, mensajes de sus amigas. Luna se ríe de sus payasadas y contesta los mensajes. Todavía no entiende que sus amigas no comprendan que no hay ningún chiste ni nada en tomar unas copas de más e irse a dormir tranquila, sola, en paz, tal vez soñando con alguien. No hay nada de malo en eso, piensa, sólo tomó unas copas con sus amigas y bailó electrónica hasta hartarse y querer volver a su cama.
A veces cree que nadie la entiende, que todas y todos están constantemente buscándole el sentido a sus vidas y a las de los demás, y que ella sólo tiene ganas de estar callada, sonriendo, pensando en lo feliz que está aquí y ahora, y no en lo que fue ni en lo que vendrá. Otras se siente identificada con algunas, pero sólo por ratos, porque claro, siente que a veces son idiotas que se dejan llenar su cabeza con pensamientos estúpidos en vez de disfrutar y otras, muchas otras, piensa que la idiota es ella por no pensar en el destino que le deparará el mañana, en su futuro, o al revés, en pensarlo demasiado sin hacer nada para lograrlo. Pero también muchas veces odia los pensamientos de las otras o de algunas, odia ese incansable deseo de volver a estar mal, sin hacer nada para cambiarlo. Piensa que sería fácil que consigan lo que quieren, sabe que será así, y no entiende que se paralicen frente a las situaciones más cotidianas, o que callen cuando tienen que gritar o que vivan como en una burbuja de hadas creyéndose que todo está bien cuando la burbuja se ha pinchado hace rato. Obvio que esas incongruencias le han pasado también, pero cree que está aprendiendo, o no, pero le gusta pensar que sí y le gusta equivocarse. Piensa que así cada vez está más cerca de lo que quiere, si cambia y decide qué le gusta y qué no, siente que está más cerca, aunque a veces no recuerde bien lo que quiere.
Luna hace fuerza nuevamente, no quiere pensar, sonríe, sabe que está feliz y quiere disfrutar a pleno de ese sentimiento, le encanta descubrirlo y le encanta compartirlo. Luna contesta el último mensaje y va a su pieza a cambiarse. Se pone ropa cómoda, se mira al espejo con los ojos bien abiertos, agarra sus llaves y sale de su casa.
En el porch se prende un cigarrillo, es el momento justo porque el dolor de cabeza ha desaparecido. Mira su reloj y sale caminando. No desea hacer nada, menos ir al puerto con esa incansable multitud de la que muchas veces fue parte, aunque allí estén sus amigas. Era domingo, y no quería colores en ese día, solo blanco. Y estaba feliz. Tal vez sólo otro color, miel. El color miel para ella representaba la más linda sensación que su cuerpo le podía dar, y eso que la miel a veces empalaga y hasta la ha llegado a odiar.
Un suspiro hondo y largo, un leve escalofrío y camina hasta allí. Toca timbre. Los dos rojos carmesí se rozan y quedan apenas húmedos. Luna sabe que ama los domingos, sólo esos domingos que ella tiene escondidos para compartir. No hay nada de malo en eso y sonríe como hace días que lo esta haciendo. Claro que ahora esa sonrisa es devuelta con otra. Sonrisas cómplices, piensa, ése es un buen título, con el color blanco de fondo. Así sucede, no solo el negro desencadena los fundidos más emocionantes.

martes, 4 de noviembre de 2008

JUSTO AHÍ

Te huelo en el aire, estás ahí;
te siento cerca, estás ahí.

Te respiro.

Eras justo el suspiro que necesitaba.

Abrí los ojos y estabas ahí.
Te veo.

Eras justo lo mis ojos querían ver.
Eras justo lo que necesitaba.